Hoy he vuelto a un lugar, a ese
lugar tan pequeño que solamente caben cuatro personas sentadas y pocas más de
pie, ese lugar tan pequeño donde mis primeras palabras empezaron a tomar forma
sin ton ni son, cuando ellas empezaron a ser mis amigas, la verdad…cuando las
empecé a conocer.
Ese lugar que aún conserva ese
olor a periódicos recién impresos, ese olor de tinta…esos olores que siempre
que los vas a tener en tu mente de alguna u otra forma…y no puedo olvidar todo
lo que veo, los ordenadores, la antigua silla de escritorio de piel, la
guitarra olvidada, periódicos por aquí y periódicos por allá, folios con
palabras y sin ellas…y cómo no, no puedo olvidar las veces que he podido
doblar, contar, grapar…hacer una revista; sí un magazine que me ha visto
madurar, que me ha visto cambiar mi forma de escribir, que me ha visto viajar a
Barcelona y conocer a gente impresionante…que me ha hecho sentir de todo en
cada momento vivido en ese lugar.
Esas cuatro paredes, esas tantas
ventanas…hoy he ido a verles a ellas y a mi mentor, a mi profesor, a mi padre
adoptivo en el mundo de las letras, a esa persona que me inculcó el saber y
conocer este mundo en el que, paso a paso, me ha visto crecer; esa persona de
pelo ya canoso, con alguna arruga que otra, con años encima, pero muy bien
llevados, me ha recibido hoy como todos los recreo que me pasaba con ellos con
un abrazo, una sonrisa y un montón de cariño…he recordado cada momento que
hemos vivido en esa pequeña, pero orgullosa revista, he recordado cada palabra
que he escrito en esa magazine, he revivido todos los momentos de mi vida que
he pasado en ese pequeño lugar…esos momentos en los que he llorado, en los que
he reído, he escrito, me he enfadado, he soñado, he discutido, he celebrado
todos esos momentos que no olvido porque han sido y serán parte de mi vida,
porque ellos han formado parte de mí, de esa parte que ha hecho que madure y de
esa parte de mi vida que haga amistades que merecen la pena…incluso todos los
momentos de inspiración que simplemente me venían a la mente sin pensarlos, que
cada frase crecía en mi mente en ese momento y que luego era capaz de plasmarla
en un papel y buscarla un lugar en cualquier escrito que quisiera hacer.
Con esta visita a la revista que
me vio nacer como pequeña escritora he vuelto a descubrir lo que más me gusta:
escribir. He vuelto a conectar con mis amigas las que había perdido en estos
años atrás por diferentes causas, espero que estas amigas que he tenido tanto
tiempo olvidadas no se olviden de mí y no se vuelvan a perder en cualquier ángulo
oscuro de una habitación ya olvidada, polvorienta, oscura, destartalada, con
algún que otro libro estropeado por la humedad o simplemente por todas las
veces que lo he leído. Mis amigas las letras no las voy a olvidar de nuevo, no
voy hacer que desaparezcan, no se van a morir, no las voy a marginar en una
habitación oscura. No voy hacerlo porque han vuelto a la vida, han vuelto a mi
vida, han vuelto a mí y nos les voy a dar la espalda, no voy a volverlo hacer,
porque para mí valen más de lo que para otra persona puedan valer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario