lunes, 10 de diciembre de 2012

VIAJE A SEPÚLVEDA PARA DESCONECTAR.


Este fin de semana he ido de viaje a Sepúlveda, un pueblo pequeño y acogedor situado en Segovia.
A este lugar he viajado para desconectar de lo cotidiano, del día a día monótono, y ¿por qué no? Del ajetreo de Madrid que en mas de una ocasión agobia, por lo menos a mi.
He visitado cada esquina y cada rincón de este pueblo; me he imaginado como era otras épocas. Pero enseguida mi imaginación se ha visto interrumpido por una casa, pequeña, tranquila. Lo que mas destacaba de esta casa eran las vigas de madera que estaban a la vista de los visitantes, el calor del horno de leña que te arropaba nada más entrar, el olor a madera quemada y a cordero recién hecho que estaba en el aire.
Una cosa en este pueblo me ha hecho sentirme pequeña; el recordar que ya había estado en Sepúlveda cuando apenas tenía cuatro años. He sido capaz de recordarlo cuando me he asomado a la ventana del restaurante El Figón de Ismael y he visto una imagen de invierno, de ese invierno en el que te calientas las manos con un tazón de chocolate recién hecho, me ha gustado esa imagen que podía ver por encima de todos los tejados de las casa sepulvedanas.
Donde hemos comido El Figón de Ismael, nos han tratado muy bien, la comida era exquisita y tradicional.
Algunos de los platos que hemos pedido han sido: Cordero asado con ensalada y de postre Ponche de Segoviano, que a mi me ha encantado porque me encanta el dulce.

SEPÚLVEDA

                                                   
                                                      CALLEJEANDO POR SEPÚLVEDA
                                                                 
                                                                CORDERO ASADO

PONCHE SEGOVIANO

No hay comentarios:

Publicar un comentario