domingo, 29 de enero de 2012

¿Existen las segundas oportunidades?

Oportunidades….una palabra que puede decir todo o nada a la vez…después de estar con una persona que crees que la aprecias, que la conoces, que sabes sus puntos débiles, que sabes cómo es y cómo no es…en definitiva que la conoces, pero luego parece ser que no es así porque sin querer te acaba haciendo daño de una forma u otra…y tú te quedas pensando qué es lo que has hecho mal, qué puede ser  lo que le haya hecho cambiar de opinión, lo que le ha hecho dejarte en la estacada, en la soledad.

Al principio piensas que si es así ha sido por tu culpa y no por la suya, le empiezas a dar vueltas a tus pensamientos, recordando momentos que habéis vivido juntos y buscando el más mínimo de los detalles que no le haya gustado, piensas que puede ser tu sonrisa, tu forma de quítarte el pelo de la cara, tu forma de ser, en tu forma de mirarle…piensas en que le ha molestado para hacer lo que te ha hecho.

Luego puede que pienses que no ha sido culpa suya, pero tardes demasiado tiempo en saber si lo ha sido o no. Durante este tiempo las verdaderas amigas te escuchan, las que saben todo lo que te pasa con pelos y señales, las que saben el porqué de la sombra que tienes debajo de tus ojos castaños, las que te consuelan aun sabiendo cómo te sientes y que hasta que no llores todo lo que has vivido con esa persona no vas a volver a ser tú hasta que sueltes todo los momentos que has tenido con esa persona sean pocos o muchos, pequeños o grandes, cada lagrima será un momento olvidado.

¿segundas oportunidades?, después de darte cuenta de que todo va otra vez bien en tu vida, que sonríes de nuevo, que ya consigues que el manto de Morfeo te tape y te lleve otra vez al mundo de los sueños; aparece te dice “lo siento”, y otras tantas palabras bonitas para tus oídos para que vuelvas a estar con el otra vez más…pero tienes miedo de lo que pueda pasar y de lo que no pueda pasar, de que vuelva a estar todo como antes o no, sencillamente tienes miedo de lo que pueda pasar, de cómo te sientes otra vez a su lado, de cómo estés cuando te mire a los ojos directamente, de que si vas a ser capaz de mirarle con la misma mirada que hacías cuando estaba intentando hacerte una foto, no sabes si vas a volver a confiar, porque tú le enseñaste lo que sentías de verdad con palabras, le enseñaste el campo en el que te defendías, le enseñaste lo que de verdad sentías hacia esa persona.  A pesar de todo eso te dijo “adiós”.

Dar o no dar esa segunda oportunidad esa es el quick de la cuestión; pones en una balanza lo bueno y lo malo, lo que te hace sentirte bien con esas persona, lo que sabes que odias de esa persona…perdón ¡ lo que detestas de esa persona!, lo que te gusta, lo que te hace que siempre te haga sonreír, que te haga olvidar de todos los malos momentos solo con un beso o una simple caricia, pero en medio o mejor dicho en los lados tanto en el bueno como en el malo hay una cosa que no sé cómo considerarla si buena, mala o quizás intermedia es simplemente la duda; duda de que te hagan daño otra vez, duda de que si digas que si no confíes tanto en esa persona, duda de que si dices que no tengas remordimiento, duda de que lo que sentías al principio vuelve a estar ahí donde lo dejaste, en ese rincón oscuro donde, poco a poco, lo olvidaste, duda de que lo que sentías vuelva a nacer allí donde antes estaba, duda de que vuelvas a mirar de la misma forma que lo hacías al principio. Estas ultimas frases que empiezan la mayoría con la misma palabra sea “duda”, “duda” y mas “duda”; es lo que hace que me eche para atrás que no me decida en lo bueno o en lo malo, porque por un lado sé por donde me va a llevar ese camino más o menos, y por el otro lado no sé a donde me lleva, me lleva a lo desconocido a encontrar a otra persona que puede que sea mejor o peor pero de eso se trata de encontrar a esa persona que de alguna forma te complete, te entienda y sepa lo que te pasa cuando le digas simplemente “nada”.

Pienso que no se puede poner lo malo y lo bueno en una balanza y esperar que te dé la solución del problema o el problema a la solución, y simplemente tirarte a la piscina y ver a donde te llevan esas brazadas que das para recorrerla con o sin altibajos, pero hay tantas veces que te sientes mal que te duele el corazón y la cabeza por todo lo que te ha pasado que es posible que tires la toalla en ese momento en el que vas a dar el paso para tirarte a la piscina y mojarte con el agua fría y volver a vivir con esa persona lo que quieres o dar la vuelta y volver por el camino de piedrecitas por el que has llegado a la piscina y volver sencillamente por tus pasos hasta donde has empezado ese camino.

Oportunidades, cuando se deben de dar, cuando se deben de dejar de dar, cuando se acaban, cuando empiezan de verdad, cuando son realidad, cuando no lo son, existen la segundas oportunidades para conseguir el preciado regalo que puede ser el conseguir el amor de esa persona que te quiere, cuando llegan al final, cuando empiezan sin más, cuando empezaron a existir, cuando desaparecerán, desaparecerán cuando la dé, cuando tenga miedo de lo que ocurre si la doy, cuando aparezca de verdad o no, cuando sea capaz de verla o cuando esté tapada por un velo de invisibilidad que no me deje verla mas allá de lo que alcanzan mis ojos y no de lo que alcanza mi corazón, cuando será que si quiero esa oportunidad y cuando será que no la quiero, se puede clasificar una oportunidad, y si es así como se hace…se hará como hace Papa Noel la lista de los niños malos y buenos o será sencillamente cosa del azar y de lo que decida y deje de decidir.

Una oportunidad….o segunda oportunidad, tercera cuarta y a saber cual más puede ser el final de algo bonito o el principio de algo inolvidable y que siempre recordarás.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario